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lunes, 26 de diciembre de 2011

2012 Tormentas solares

Científicos americanos advierten de una posible tormenta solar que podría causar graves consecuencias en dispositivos eléctricos, comunicaciones y satélites
Expertos de la NASA advierten del riesgo de que se produzca una tormenta solar en 2012, que sería la más intensa durante un máximo solar en cincuenta años. Este ciclo solar sería de un 30 a un 50% más intenso que el anterior.


Las tormentas solares precedentes

En 1859, tuvo lugar una supertormenta llamada evento Carrington que interrumpió el telégrafo e incendió algunas de sus oficinas. Un máximo solar de este efecto, hoy afectaría sobre teléfonos móviles, GPS, satélites y otros dispositivos electrónicos.
Una tormenta menos grave que la anteriormente descrita, dejó en 1989 sin energía eléctrica, durante más de 9 horas, a la provincia de Quebec, produciéndose averías eléctricas en diversos países.


Las consecuencias de una tormenta solar, con Javier Sierra

Europa advierte del riesgo «creciente» de una tormenta solar catastrófica

Un informe de la CE dice que podría afectar a las redes eléctricas y de telecomunicaciones, la navegación por satélite, la banca, los medios de comunicación y los transportes aéreos y marítimos



La Comisión Europea (CE) ha presentado un informe en el que califica de "creciente" el riesgo de que se produzca un evento tecnológico de dimensiones "catastróficas" (causado por una tormenta solar) que afecte a las infraestructuras terrestres, como las redes eléctricas, de telecomunicaciones, de navegación por satélite o a sectores como la banca, los medios de comunicación, los transportes aéreos y marítimos o las redes de suministros básicos para la ciudadanía.

Expertos en gestión del riesgo han apuntado que existe "demasiada incertidumbre" sobre este tema y, sobre todo, con respecto a las probabilidades reales de que ocurra uno de estos eventos. En este sentido, ha indicado que el riesgo de que se produzca un fallo eléctrico como consecuencia de una tormenta solar en un tiempo relativamente corto es "alto" y han apuntado que la sociedad no está preparada para enfrentarse a ello.

martes, 8 de noviembre de 2011

La mancha solar más grande de los últimos años

Mide 80.000 kilómetros de largo y es tremendamente activa




La mancha solar AR 1339 es la más grande detectada sobre la superficie de nuestra estrella desde 2005. Sus dimensiones son impresionantes. Nada menos que 80.000 kilómetros de largo y 40.000 de ancho. Algunos de los núcleos oscuros que forman parte de la mancha tienen varias veces el diámetro de la Tierra.
El problema no es solo su gigantesco tamaño, sino que comenzó a rotar hace algunos días, justo tras lanzar una potentísima llamarada de nivel X -la más potente de cuantas es capaz de emitir el Sol, en dirección a Mercurio y Venus-, yahora se enfrenta cara a cara con nuestro planeta. Por si fuera poco, el fenómeno está muy activo y continúa emitiendo eyecciones. Las probabilidades, según los expertos, de una gran explosión son de un 10%. Si decide calentar motores, nos tiene a tiro.
De seguir con sus eyecciones, potentes chorros de partículas cargadas procedentes del Astro Rey podrían impactar contra el campo magnético terrestre desestabilizando los sistemas de comunicaciones y navegación en medio mundo. La amenaza de erupciones fuertes provocadas por esta región activa del Sol continúa.

Fuente:+abc.es

jueves, 11 de agosto de 2011

La mayor tormenta solar en diez años

Días revueltos en la superficie del Sol. Después de que la semana pasada tres eyecciones de masa coronal dispararan las alarmas por sus posibles consecuencias en la Tierra, ayer se produjo una enorme llamarada de intensidad X6.9, la más fuerte detectada en años y tres veces más poderosa que la del pasdo febrero (una X2.2), que hasta ahora era la mayor de este ciclo. 



Por suerte, la enorme lengua de fuego no apuntaba directmente hacia la Tierra, aunque es un indicativo de lo que sucederá de aquí a 2013, cuando el actual ciclo solar (el número 24) alcance su máxima intensidad.

La espectacular llamarada fue detectada al mismo tiempo por el Observatorio de Dinámica Solar de la NASA (SDO) y por el satélite GOES, de la NOAA (La agencia Meteorológica de los Estados Unidos). Los datos de ambos ingenios coinciden en que, definitivamente, se trata del mayor evento de este tipo registrado por ahora en este ciclo solar y también el más fuerte desde la gran llamarada de 2003.

Afortunadamente para la Tierra, esta gran llamarada no apuntaba directamente hacia nosotros, por lo que no se espera que afecte negativamente a nuestro planeta. La NASA ha alertado de que en los próximos días podría haber problemas en las comunicaciones por radio aunque asegura que, por esta vez, la cosa no pasará de ahí.

Las llamaradas solares son gigantescas explosiones sobre la superficie del Sol que lanzan al espacio ingentes cantidades de energía y de partículas. Las llamaradas pueden producir eyecciones de masa coronal (CME), auténticas nubes de material ardiente que viajan a través del espacio a miles de km. por segundo y golpean a los planetas del Sistema Solar. 

El número y la intensidad de las llamaradas solares se incrementa de forma dramática aproximadamente cada once años (la duración de un ciclo solar), y actualmente el Sol se dirige hacia el periodo de máxima actividad del ciclo actual (el número 24) que se producirá alrededor de 2013. Lo cual significa que habrá más llamaradas como ésta e incluso mayores, y que algunas de ellas podrían ser lanzadas contra la Tierra.






Cuando estas llamaradas apuntan a la Tierra, las eyecciones de masa coronal asociadas pueden causar auténticos problemas en nuestro planeta, afectando a satélites, redes de comunicaciones y centrales eléctricas. Un ejemplo reciente se produjo los pasados 5 y 6 de diciembre de 2006, cuando una eyección de masa coronal inutilizó las transmisiones de una 
parte de la red de satélites GPS.


Fuente:+abc.es

lunes, 14 de marzo de 2011

"Super Luna" el 19 de Marzo


El próximo 19 de marzo la Luna se encontrará a "solo" 356.577 kilómetros de la Tierra, más cerca de lo que ha estado en los últimos 18 años. Ese mismo día, además, habrá Luna llena, lo cual ha bastado para llenar internet, una vez más, de las peores previsiones catastrofistas. Debido a su inusual proximidad nuestro satélite provocará, dicen los agoreros, tormentas enormes, erupciones volcánicas devastadoras y terremotos a gran escala en todo el planeta. Y si bien es cierto que la gravedad lunar afecta en varios modos a la Tierra, ningún experto cree que este perigeo lunar (su máxima aproximación a nosotros durante su órbita) pueda causarnos daño alguno.

Los astrónomos la llaman ya "súper Luna", porque será la mayor Luna llena que hayamos podido ver en las últimas dos décadas. Y aunque ninguno de ellos cree que vaya a provocar daños masivos en nuestro mundo, muchos sí que han realizado extensos estudios para averiguar los efectos que el "tira y afloja" gravitatorio de nuestro enorme satélite tiene sobre nosotros. Unos efectos cuya existencia está sirviendo de excusa para pronosticar una serie inminente de grandes catástrofes naturales.

Es verdad que, incluso en condiciones normales, la Luna está lo suficientemente cerca de la Tierra como para dejarnos sentir su presencia. Es su gravedad, en efecto, la que provoca la subida y la bajada de las mareas. Y también es cierto la gravedad lunar es capaz de causar pequeños, aunque medibles, flujos y reflujos en los continentes, un fenómeno que los científicos conocen como "mareas de tierra". Además, esas mareas "sólidas" son mayores cuando hay Luna llena y Luna nueva, momentos en que nuestro satélite se alinea con el Sol en la misma cara o en las caras opuestas de la Tierra.

Según explica John Vidale, sismólogo de la Universidad de Washington y director de la Red Sísmica del Noroeste del Pacífico. a Space.com, una conocida web de información espacial, cuando las mareas (oceánicas o terrestres) son lo suficientemente fuertes, pueden causar terremotos: "Tanto el Sol como la Luna ejercen una ligera tensión sobre la Tierra, y si miramos bien podemos observar un ligero aumento de la actividad tectónica cuando ambos están alineados. De hecho,durante las lunas llena y nueva se puede observar un incremento de un 1% en la actividad sísmica, y una actividad ligeramente más alta en los volcanes".
Donde más se nota el efecto de las mareas en la actividad sísmica es en las zonas de subducción, en las que una placa tectónica se desliza por debajo de otra. William Wilcock, otro sismólogo de la Universidad de Washington, explica que "cuando hay marea baja, hay menos agua, por lo que la presión sobre el fondo marino dismunuye. Y esa presión (del agua) es la que, precisamente, mantiene cerradas las fallas, por lo que cuando disminuye, es más fácil que las fallas se deslicen".
Según Wilcock, la actividad sísmica en las zonas de subducción durante las mareas bajas es un 10% superior que en otros momentos del día, aunque este experto asegura no haber observado relación alguna entre las variaciones de la actividad sísmica y los días de luna llena o nueva.
Tal vez la mejor alternativa ante el incierto escenario sea mantener una postura moderadamente escéptica, pero hacia cualquiera de las dos posibilidades, y estar atentos a lo que pueda ocurrir en un rango de 6 días, tres antes y tres después, de la súper luna llena del 19 de marzo. Y una vez aceptada esta clara bifurcación de probabilidades, la siguiente recomendación, y tal vez la más sabia, sea disponernos a gozar, más allá de los efectos que conlleve, un espectáculo de estética nocturna que seguramente será tan inspirador como memorable.

martes, 8 de marzo de 2011

Polémica sobre los fósiles extraterrestres

Ante la avalancha de comentarios y reacciones al supuesto descubrimiento de "fósiles alienígenas" en dos meteoritos por parte de un reputado científico de la NASA, la Agencia Espacial Norteamericana ha hecho público un comunicado en el que se desmarca de la investigación y deja solo a su experto ante las críticas. Numerosos investigadores han expresado también sus opiniones y, por otra parte, han empezado a llegar a Journal of Cosmology, la revista donde apareció el polémico artículo, los comentarios solicitados por su editor a más de cien científicos para que juzgaran el trabajo.

El trabajo de Hoover, igual que otros similares, "han suscitado ya agrias polémicas entre los investigadores" y remitiéndose a las futuras valoraciones de la comunidad científica antes de despejar las dudas sobre el sensacional anuncio.

Se necesita, pues, más investigación y menos ansias de protagonismo. Algunos investigadores han empezado ya a publicar sus comentarios y mensajes en Journal of Cosmology. Y no todos son críticos. Es el caso de Michael Engel, de la Universidad de Oklahoma, quien afirma que "dada la importancia de este hallazgo, resulta esencial seguir buscando nuevos criterios más robustos que la similitud visual (en la que se basa el trabajo de Hoover) para clarificar el orígen de estas notables estructuras".

Fuente:+abc.es

domingo, 6 de marzo de 2011

La NASA descubre fósiles de vida extraterrestre

Un astrobiólogo de la NASA afirma haber encontrado pruebas de existencia de vida fuera la Tierra tras hallar evidencias fósiles de bacterias en una extraña clase de meteoritos, según publicó hoy la revista científica "Journal of Cosmology".


El doctor Richard B. Hoover, del Centro Espacial Marshall de la NASA indicó que interpreta este descubrimiento como "un indicio de que la vida está más ampliamente distribuida y que no puede estar restringida exclusivamente a la Tierra".
En declaraciones recogidas por el canal FoxNews, Hoover afirmó que "este es un campo de estudio apenas explorado porque, francamente, muchos grandes científicos dirían que es imposible".
El científico de la NASA sacó estás conclusiones tras sus estudios de más de una década de un tipo de meteoritos extremadamente raro, los CI1, en áreas remotas como la Antártida,Siberia y Alaska de los que apenas existen nueve en la Tierra.
El artículo de Hoover explica sus hallazgos de evidencias fósiles de bacterias (imagen a la izquierda de estas líneas) similares a las conocidas en la Tierra pero también rastros de micro-organismos desconocidos.




“Es un indicio de que la vida está más ampliamente distribuida y que no puede estar restringida exclusivamente a la Tierra...” (Richard B. Hoover)
Hoover indicó que estos raros especímenes se los ha enseñado a otros expertos y "también se han mostrado perplejos". En previsión de la polémica que podría generar este nuevo descubrimiento científico, el doctor Rudy Schild, del Centro Astrofísico Harvard-Smithsonian y editor del Journal of Cosmology invitó a miembros de la comunidad científica a comentar el artículo de Hoover.

"Dada la controvertida naturaleza del descubrimiento, hemos invitado a 100 expertos y lanzamos una invitación adicional a más de 5.000 científicos para que revisen el artículo y ofrezcan sus análisis críticos", escribió Schild en la página web de la revista de Cosmología".

Schild afirmó que la intención de la revista es agregar al artículo de Hoover los comentarios remitidos por otros científicos tanto a favor como en contra.

Según el Journal of Cosmology, "los cuidadosos análisis del doctor Hoover aportan evidencia definitiva de vida microbiana antigua en cuerpos astrales alguna de la cual podría ser anterior al origen de la Tierra y del sistema solar".

Hoover se mostró consciente de la polémica y escepticismo que puede generar un descubrimiento de esta magnitud.

Muchas veces se tarda mucho tiempo antes de que los científicos cambien su manera de pensar sobre lo que es válido y lo que no lo es. Estoy seguro de que habrá muchos científicos que mostrarán su escepticismo", agregó.

martes, 22 de febrero de 2011

Tormenta solar "catastrófica", los científicos vuelven a la carga


Los expertos están, esta vez, todos de acuerdo. Una tormenta geomagnética como la que se produjo en la Tierra el pasado martes no es un fenómeno aislado. Y a pesar de que la que nos golpeó la semana pasada, hasta ahora la más potente del actual ciclo solar, no tuvo mayores consecuencias, en futuras ocasiones podríamos no tener tanta suerte. Un fenómeno similar, en efecto, tiene la potencia necesaria para acabar, de un solo golpe, con la sociedad tecnológica del mundo moderno.

Una tormenta solar lo suficientemente fuerte, en efecto, podría desestabilizar, incluso de forma catastrófica, una buena parte de nuestra tecnología. El mundo moderno, afirmaron el sábado diversos especialistas durante la reunión de la Sociedad Americana para el Avance de las Ciencias (AAAS), depende en exceso de la red de satélites. Navegación marítima y aérea, sincronización entre computadoras, redes de telecomunicaciones, sistemas GPS, aparatos electrónicos de todo tipo... Tecnologías, todas ellas, extremadamente vulnerables a los "cambios de tiempo" espacial.

Las consecuencias serían nefastas, en caso de una gran tormenta solar, para la red de satélites que orbitan la Tierra, muchos de los cuales quedarían literalmente "achicharrados", pero también para las centrales eléctricas de todo el mundo, cuyos transformadores quedarían inutilizados provocando cortes en el suministro de electricidad que podrían durar semanas, e incluso meses. 

La tormenta del pasado martes es el principio de una situación que, según los científicos, sólo puede ir a peor. De hecho, apenas si estamos al comienzo del actual ciclo solar y se espera que la actividad del Astro Rey se vaya haciendo cada vez más intensa en los próximos once años.

"No es una cuestión de si sucederá - explica Jane Lubchenco, responsable de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos- sino de cuándo sucederá y de cómo de fuerte será. La última vez que tuvimos un máximo en en el ciclo solar, hace cerca de diez años, el mundo era un lugar muy diferente. Hoy los teléfonos móviles están por todas partes. Es cierto que antes también los había, pero no dependíamos de ellos para tantas cosas diferentes".

El pasado martes, una gran erupción solar, la mayor detectada en los últimos cinco años, envió hacia la Tierra un enorme torrente de partículas de plasma cargadas a una velocidad de 900 km. por segundo. La erupción fue de la clase X, la más poderosa de la que es capaz el Sol, produjo espectaculares auroras y desestabilizó algunos sistemas de comunicaciones, pero sus efectos se limitaron casi exclusivamente a latitudea muy al norte de nuestro planeta. 

"Se podría pensar  que esta vez estábamos bien protegidos. Pero resulta que los campos magnéticos estaban alineados en paralelo, por eso no pasó demasiado. Si no hubiera sido así, las cosas habrían sido muy diferentes".


Fuente:+abc.es

martes, 11 de enero de 2011

Hallan nuevo planeta extrasolar

                                           Recreación artística del Kepler-10b


La NASA acaba de confirmar el hallazgo de un nuevo exoplaneta. Se trata del más pequeño descubierto hasta ahora (apenas tiene 1,4 veces el tamaño de la Tierra, aunque es cuatro veces más masivo) y es el primer mundo rocoso descubierto por la misión Kepler, el "cazador de planetas" más avanzado puesto hasta ahora en órbita por la agencia norteamericana. Bautizado como Kepler-10b, el anuncio fue realizado ayer en el transcurso de la reunión anual de la Sociedad Astronómica Norteamericana, cuyos miembros se reunen en Washington hasta el próximo 13 de enero. El estudio se publicará en Astrophysical Journal.


Pero que nadie se haga ilusiones: Kepler-10b está demasiado cerca de su sol como para albergar vida. El planeta, muy parecido al nuestro en tamaño, gira muy rápidamente alrededor de su estrella, a razón de más de una vez por cada día terrestre, y se encuentra "sólo" a 560 años luz de distancia.


"Kepler-10b no está, definitivamente, en la zona habitable de su estrella tal y como la definimos -asegura Natalie Batalha, de la San Jose State University y responsable del equipo científico de la misión-. Creemos que la temperatura diurna del planeta alcanza los 1.371 grados centígrados, lo suficientemente caliente como para fundir el hierro".


El nuevo mundo lleva a cabo una órbita completa alrededor de su estrella cada 0,84 días, y se encuentra 23 veces más cerca de ella que Mercurio de nuestro Sol. 

A pesar de ello, según afirma Douglas Hudgins, científico de la misión Kepler, el hallazgo es importante incluso sabiendo que el planeta no puede albergar vida: "el descubrimiento de Kepler-10b -asegura el investigador- es un hito significativo en la búsqueda de mundos similares al nuestro. Y a pesar de que no se encuentra en la zona de habitabilidad, es una muestra muy prometedora sobre la clase de descubrimientos de los que es capaz la misión, y una promesa de los muchos que están por llegar". Se espera, en efecto, una auténtica "lluvia de anuncios" similares durante las próximas semanas.



Noticia completa aquí+abc.es/blogs/cienciaytecnología

martes, 23 de noviembre de 2010

Roger Penrose asegura que existía otro universo antes del Big Bang





Según la teoría clásica, el Universo en que vivimos comenzó hace 13.700 millones de años con el "Big bang", una gran explosión de la que, además de la propia materia, surgieron también las leyes físicas que rigen su existencia, incluidos el espacio y el tiempo. Ahora, Roger Penrose, de la Universidad de Oxford y uno de los físicos más brillantes de la actualidad, cree haber detectado "atisbos" de la existencia de otro universo. Uno que existía antes que el Big Bang. Lo cual pone, literalmente, patas arriba las teorías cosmológicas actuales.


En un artículo recién publicado Arxiv.org, Penrose explica que ha llegado a esa extraordinaria conclusión tras analizar, en los datos del satélite WMAP, ciertos patrones circulares que aparecen en el fondo de microondas cósmico y que sugieren, ni más ni menos, que el espacio y el tiempo no empezaron a existir en el Big Bang, sino que nuestro universo existe en un ciclo continuo de "rebotes" que él llama "eones". Según Penrose, lo que actualmente percibimos como nuestro universo, no es más que uno de esos eones. Hubo otros antes del Big Bang y habrá otros después.

Unas ideas que se oponen frontalmente al modelo cosmológico más extendido en la actualidad: el de universo inflacionario. Según dicho modelo, el universo empezó en un punto de densidad infinita (el Big Bang) hace aproximadamente 13.700 millones de años, se expandió de forma extremadamente rápida durante una fracción de segundo, y ha continuado expandiéndose mucho más lentamente desde entonces, un tiempo durante el cual han ido surgiendo galaxias, estrellas, planetas y, finalmente, los seres humanos. 

Penrose, sin embargo, está convencido de que el modelo inflacionario no cuadra con el bajísimo estado deentropía que hizo posible el nacimiento del universo tal y como lo conocemos. Y tampoco cree que el espacio y el tiempo empezaran a existir en el momento del Big Bang, sino que el Big Bang fue, de hecho, sólo uno entre una serie de muchos acontecimientos similares, con cada uno marcando el inicio de un nuevo “eón” en la historia del universo. 

Las teorías de Penrose implican que, en un futuro lejano, el universo volverá, de alguna manera, a tener las condiciones que hicieron posible el Big Bang. Según el físico, en esos momentos la geometría del universo será suave y lineal, muy diferente a como es ahora, con abundantes picos y discontinuidades. Esta futura continuidad de forma, afirma, permitirá una transición desde el final del actual eón, con un universo muy expandido e infinitamente grande, al inicio del siguiente, cuando de nuevo se hará infinitamente pequeño para estallar formando el siguiente Big Bang. 

El físico asegura que ha encontrado pruebas que sostienen lo que dice. Y que esas pruebas están en el fondo cósmico de microondas, los ecos lejanos del propio Big Bang, una especie de rescoldo de aquella gran explosión que es detectable, hoy, en cualquier punto del universo. 

Analizando, junto a su colega armenio Vahe Gurzadyan, siete años de datos del satélite WMAP, que está diseñado precisamente para medir el fondo de microondas, Penrose ha detectado con claridad una serie de "círculos concéntricos", regiones en el cielo de microondas en los que el rango de temperatura de la radiación es notablemente menor que en otros sitios.

Son precisamente esos círculos los que nos permiten "ver" a través del Big Bang, vislumbrando el eón que que existió anteriormente. Los círculos, dicen Penrose y Gurzadyan, son marcas dejadas en nuestro eón por las ondulaciones esféricas de las ondas gravitatorias que se generaron cuando los agujeros negros colisionaron en el eón anterior. 

Y estos círculos, sostienen, suponen un serio problema para la teoría inflacionaria, según la cual la distribución de las variaciones de temperatura en el cielo deberían ser Gaussianas, o aleatorias, en lugar de tener estructuras discernibles en su interior.

Si Penrose tiene razón, cambiará por completo la forma que tenemos de percibir el universo en que vivimos, su nacimiento y su destino final.


Fuente +www.abc.es blog de ciencia y tecnología

lunes, 23 de agosto de 2010

NASA: Un estudio afirma que una tormenta solar podría dañar gravemente la red eléctrica

Un estudio financiado por la NASA, y llevado a cabo por la Academia Nacional de Ciencias, denominado Eventos del Clima Espacial Severo, advierte  que una tormenta solar podría golpear la Tierra en los próximos años, causando la destrucción masiva de nuestras redes eléctricas.
El período de mínima actividad solar ha sido más largo de lo previsto y se espera que dicha actividad aumente en los próximos años.

En el informe, que consta de 132 páginas, expertos en el tema detallaron lo que le podría suceder a nuestra sociedad, moderna y con alta tecnología, en el caso de que se produjera una "super llamarada solar" seguida por una tormenta geomagnética extrema.
La tormenta geomagnética más fuerte que se ha registrado es la del Evento Carrington, en agosto-septiembre de 1859. Se la nombró de esa manera en honor al astrónomo británico Richard Carrington, quien fue testigo de la incitante llamarada solar mientras proyectaba una imagen del Sol sobre una pantalla blanca. La actividad geomagnética provocada por la explosión electrificó los cables telegráficos, electrocutando a los técnicos e incendiando el papel de los telégrafos; las auroras boreales se extendieron hasta regiones del sur tan lejanas como Cuba y Hawai.

"Una repetición del Evento Carrington en nuestros días causaría... grandes trastornos sociales y económicos", advierte el informe. Los apagones estarían acompañados de interrupciones en la transmisión de radio y de fallas en el funcionamiento de los satétiles; asimismo, las telecomunicaciones, la navegación por medio del GPS (Global Positioning System o Sistema de Posicionamiento Global, en idioma español), los sistemas bancarios y financieros y todo el transporte se verían afectados. 
Algunos problemas se corregirían solos a medida que la tormenta disminuye: las transmisiones de radio y las efectuadas por medio del GPS podrían volver a la normalidad relativamente rápido. Pero otros problemas perdurarían: por ejemplo, podría tomar semanas o meses reparar un gran transformador absolutamente calcinado. El impacto económico total podría llegar a ser de 2 billones de dólares solamente durante el primer año, lo que representa 20 veces el costo de los daños causados por el huracán Katrina.

La NASA ha desplegado una flota de naves espaciales con el propósito de estudiar el Sol y sus erupciones. El Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO, por su sigla en inglés), las sondas gemelas STEREO, ACE, Wind y otras naves se encuentran en funcionamiento las 24 horas del día, los 7 días de la semana. 
Los físicos de la NASA usan los datos enviados por estas misiones para comprender la física que yace detrás de las llamaradas y de las tormentas geomagnéticas; el personal del Centro de Pronósticos del Clima Espacial de la NOAA, a su vez, emplea estos descubrimientos para refinar sus pronósticos.


Por el momento, nadie sabe cuándo se producirá la siguiente super tormenta solar. Podría ser dentro de 100 años o solamente dentro de 100 días.
Lo que sí es seguro que la actividad solar irá in crescendo durante los próximos años, se espera que el nuevo pico de actividad solar se produzca entre los años 2012 y 2014.

Mercurio y Venus, arrollados por la última tormenta solar



Fuentes y referencias:
+ciencia.nasa.gov
+science.nasa.gov
+abc.es

miércoles, 4 de agosto de 2010

Erupción solar alcanza la Tierra

La inactividad del Sol, que ha durado casi dos años, ha terminado, dando lugar a un nuevo ciclo. El último máximo solar se produjo en 2001 y su mínimo, del que ahora parece estar saliendo, ha sido inusualmente largo. Se espera que el nuevo pico de actividad solar se produzca entre los años 2012 y 2014.

Fuente:http://www.abc.es/